Periodontitis, consecuencias de no tratarla

Consecuencias de la periodontitis

Periodontitis, consecuencias de no tratarla

Cuando notamos un sangrado o una irritación dental, tal vez pensemos que algún alimento nos dañó al masticar, que las cerdas del cepillo son muy duras o simplemente que tenemos encías muy sensibles. Pero este efecto puede ser también un síntoma de una infección dental conocida como periodontitis.

 

Una enfermedad que afecta las encías

Este enemigo silencioso daña directamente el tejido blando que cubre tus dientes, llegando a veces a destruir el hueso dental. Aunque es frecuente padecerla, sus causas más comunes son:

  • Mala higiene bucal.
  • Poco cepillado.
  • No usar hilo dental.
  • No acudir a revisiones periódicas con el dentista.

Pasar por alto esta rutina de higiene dental provoca que sus síntomas sean visibles y hasta dolorosos. Algunos de ellos son:

  1. Las encías de color rojo brillante, oscuro o hasta moradas (cuando comúnmente su apariencia es rosa pálido).
  2. Sensibilidad al contacto con cualquier cosa.
  3. Halitosis o mal aliento.
  4. Sangrado al cepillarse.
  5. Dolor al masticar.
  6. Inflamación.

En un punto critico, según la OMS, la periodontopatia puede causar:

  •  Perdida de algunas piezas dentales.
  •  Espacios entre dientes.
  •  Encías retraídas.
  •  Cambio maxilar en la forma en que se unen los dientes en la mordida.

Es necesario programar las visitas periódicas al dentista porque, aunque tengamos el buen hábito de limpiarnos diariamente los dientes, existen algunos elementos que solo se pueden eliminar con un equipo profesional. Por ejemplo:

  1.  La placa que se forma al consumir azúcares u otros alimentos no se eliminan completamente con el uso de cepillo e hilo dental.
  2.  No eliminar esta placa a tiempo provoca que se acumule en las encías el conocido sarro dental. Este es más difícil de erradicar debido a que se aglomeran muchas bacterias en él. Igual que la placa, el sarro no se deshace con el cepillado.
  3.  Debido a la placa que acumulan los dientes, es común que se irriten las encías, causando una gingivitis. Esta solo puede eliminarse con un tratamiento adecuado proporcionado por un profesional de la salud junto con la buena higiene dental en el hogar.

Pasar por alto todo esto, a la larga, puede causar que las infecciones profundicen y pierdas todo el tejido dental. En algunos casos, esas inflamaciones provocadas por las bacterias entre los dientes sobrecargan tu sistema inmune, causando otras complicaciones, como enfermedades respiratorias o la artritis reumatoide, entre otras.

Además, hay otros factores que pueden aumentar el riesgo de contraer esta bacteria. Por ejemplo:

  •  Fumar o mascar tabaco.
  •  Cambios hormonales por embarazo o la menopausia.
  •  Nutrición inadecuada.
  •  Padecer algunas enfermedades que atacan al sistema inmune como el VIH o estar pasando por algún tratamiento contra el cáncer.
  •  Diabetes.
  •  La obesidad.

 

 ¿Qué puedes hacer?

Prepara un programa de higiene bucal que inicie cuanto antes y lo practiques de manera constante a lo largo de tu vida. Este programa lo dividiríamos en dos partes:

  1.  Visitas regulares al dentista: esto incluirá que cada seis o 12 meses programes una limpieza completa para mejorar tu salud bucal. Si crees tener algunos hábitos o problemas de salud, mencionados antes, que pudieran aumentar el riesgo de que contraigas esta enfermedad, es recomendable que programes tus limpiezas con más frecuencia.
  2.  Mejorar la higiene dental en el hogar: toma el tiempo que te lleva el cepillarte los dientes (dos minutos como mínimo de tiempo) y por lo menos hazlo dos veces al día. No olvides que usar el hilo dental antes de cepillarte te permitirá eliminar algunas partículas de alimentos o bacterias sueltas en tu boca.

Como puedes ver, de forma sencilla se puede prevenir las infecciones bucales. La clave seguirá siendo los buenos hábitos de higiene y las visitas periódicas con tu médico dental de preferencia.

 

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