Me duele la mandibula, ¿tengo trastorno temporomandibular?

me duele la mandibula tengo trastorno temporomandibular

Me duele la mandibula, ¿tengo trastorno temporomandibular?

Muchas veces experimentamos un dolor desconocido en la zona inferior del rostro y exclamamos: ¡me duele la mandibula!, desconociendo que este puede ser un trastorno muy común de la zona ósea dental.

¿Qué es el trastorno temporomandibular?

El trastorno temporomandibular es una enfermedad de la articulación temporomandibular (ATM), causada por dolor en la articulación de la mandíbula y los músculos que controlan el movimiento de esta área del rostro.

Su origen exacto es difícil de determinar, solo se sabe que puede ser ocasionado por lesiones, problemas de artritis y hasta factores genéticos. También conocido como la enfermedad del ATM, se caracteriza por incomodidad, dolores constantes y, en algunos casos, el rechinar de los dientes (bruxismo). A pesar de la molestia causada por los dolores, generalmente suelen ser temporales y aliviarse con un tratamiento, aunque en casos agudos pueda requerir de una intervención quirúrgica.

¿Por qué es importante la articulación de la mandíbula?

La mandíbula juega un rol importante en el proceso de masticar los alimentos, ya que proporciona el soporte necesario para que nuestros dientes puedan procesar los alimentos en trozos pequeños que faciliten su posterior digestión.

Por otro lado, esta estructura asegura la comunicación verbal, dado que permite abrir y cerrar la boca para calibrar el sonido que emitimos al hablar y así hacernos comprender correctamente. También influye en los rasgos faciales, ya que su tamaño, ángulo y posición definen los rasgos del rostro que determinan el atractivo. Por ello, la ortodoncia y la odontología estética valoran el cuidado de esta área, que es primordial para mejorar la apariencia y el equilibrio estético facial.

Causas del dolor en la mandíbula

La mandíbula funciona exactamente como una bisagra, pues permite el giro y deslizamiento del hueso gracias a que la articulación está cubierta por un cartílago y separada por un pequeño disco, que amortigua los golpes para suavizar el movimiento.

Cuando esta función se ve alterada, se debe a una serie de razones como:

  • Disco corroído o movido incorrectamente.
  • Cartílago degenerado a causa de la artritis.
  • Daños causados por traumas externos.

También te puede interesar: La ortodoncia infantil y su primer mes: consejos para los niños

Síntomas de este trastorno

La enfermedad del ATM puede presentar una serie de signos y señales tan variados que un dentista de Las Rozas, bajo un diagnóstico exhaustivo que incluye un examen clínico y la toma de radiografía para conocer su verdadera existencia, podrá determinar.

Los síntomas más comunes son:

  • Fuerte dolor de cabeza, parecido a la migraña, combinado con dolores de oídos y debajo de los ojos.
  • Tronido al abrir y cerrar la boca constantemente.
  • Molestia al bostezar y abrir por completo la boca.
  • Mandíbulas fuera de lugar.
  • Dolores en los músculos de la mandíbula.
  • Cambio de posición en los dientes, que produce síntomas de las muelas del juicio, al no encajar o salir más altas que las demás.

Tratamiento

Actualmente no existe un tratamiento único para la cura del ATM; sin embargo, existen recomendaciones clínicas para reducir sus síntomas de manera significativa.

En primer lugar, el dentista puede recetarte analgésicos, aspirinas o miorrelajantes, como un antiinflamatorio, para reducir el espasmo muscular. También se recomienda aplicar calor húmedo sobre la zona de dolor combinado con los medicamentos. La placa de mordida o tablilla, por otro lado, se diseña a la medida de tu boca, deslizándose por los dientes superiores para reducir el rechinado de los dientes. Otros sugieren practicar técnicas de relajación que ayuden al control de la relajación muscular en la mandíbula a través de la ayuda de un especialista en control del estrés.

Así, podrás contar con las alternativas disponibles para mitigar los efectos del ATM y mejorar tu salud dental para recuperar el sano funcionamiento de la mandíbula y devolver la tranquilidad motora a tu rostro.